Cuando Sicilia confrontó a Felipe Calderón en el "diálogo" del Museo de Antropología y le cuestionó sobre la eficacia de su estrategia de ataque al crimen organizado, el mandatario aseguró que su estrategia era la adecuada y no estaba dispuesto a cambiarla, aunque sabía que existían costos asociados y estaba dispuesto a asumirlos. Cuando se le preguntó si los asistentes a ese “diálogo” le parecían "daños colaterales" bajó la cabeza y después respondió que no, aunque fue incapaz de asumir el cargo que se le presentaba: ser responsable indirecto de más de 40mil muertes durante poco menos de cinco años de gestión.
No soy politólogo, estratega militar ni mucho menos especialista en crimen organizado, pero entiendo -o al menos creo entender- por que su estrategia"estrategia" es errada desde el planteamiento: porque no somos los Estados Unidos.
Suena simple, ¿no? Mi razonamiento es que, al igual que otras políticas emprendidas, se trata de modelos teóricos aplicables a países donde la base del sistema judicial y penitenciario sí funciona, donde los delincuentes son efectivamente procesados y cumple sus sentencias; donde no existen fugas por colusión con mandos policiales, pero sobre todo, países donde existe un verdadero programa de formación ciudadana más allá de clases de matemáticas, español y geografía.
Creo que hasta un niño de primaria podría explicarlo (por favor, que FCH vuelva a la primaria). Desmantelar bandas de delincuentes (cualquier ocupación: secuestradores, traficantes, extorsionadores) simplemente buscando a sus cabecillas para "decapitarlos" y esperar que el resto de sus integrantes dejen el negocio, es una utopía. Al perder al cabecilla, estas bandas generan sub-bandos que en la teoría tendrían que disolverse al perder rumbo y ser amedrentados por la mano firme que el gobierno aplica, disuadiendo a sus integrantes de seguir en el negocio y teniendo ser capturados, sin embargo, en la práctica, estas sub-bandas se dividen y continúan con sus actividades, disputando territorios y riñendo con otras bandas, generando mayor inseguridad y un número más grande de perturbas bandas que con el tiempo y al amparo de un sistema de justicia deficiente, toman fuerza y vuelven a generar capos, tal como sucedía con la mítica Hidra, donde por cada cabeza que Perseo cortaba, dos más salían.
Recientemente, en un discurso ante la comunidad internacional, Felipe señaló que mientras el gobierno norteamericano no establezca políticas orientadas a desincentivar el consumo de estupefacientes, el tráfico de drogas no terminaría, al ser México la vida de producción y paso de substancias hacia los consumidores en los Estados Unidos... ¡Malditos junkies!
Así entonces, si decapitar las organizaciones criminales no da resultado (y por el contrario, genera más violencia), y el gobierno de Obama sigue solapando que sus ciudadanos puedan seguirse metiendo hasta los dedos, ¿Por qué no buscar e implementar otras estrategias que cuiden la salud y seguridad pública de los mexicanos?
3 comentarios:
ok... esta vez no sere tan cortes como la vez pasada y sere objetivo: si tanto criticas la lucha armada del Presidente Calderon, como se te ocurre pelear contra el narco si no es asi?? tienes alguna idea mejor? porque si no es asi no hay que quejarse a lo pen&@#
Desgraciadamente en este tipo de problemas siempre tiene la culpa alguien mas menos nosotros. (una manera cómoda de safarnos del problema)
Atrapar criminales solo es una etapa en el proceso, aun queda la administración de justicia, el seguimiento, la rehabilitación y la reincorporación. Pero el gobierno vende: "ya capturamos a mas de 1000 PRESUNTOS narcotraficantes" Ok, aplausos!!! y luego??? que pasó con la Barbie, con el Pozolero con etc. etc. ¿Qué sucede? ¿cuál fue el veredicto? o ¿siguen siendo PRESUNTOS?
Ahora deberíamos de decir: si EUA no consumiera tanta droga, si nosotros ofrecieramos mejores oportunidades de trabajo, si nosotros no hicieramos que la gente tenga que buscar por otros medios, si nosotros hicieramos que los bancos y compañias no cobraran tan alto, si nosotros educaramos a nuestros hijos, si nosotros nos hicieramos responsables de nuestra comunidad y nos involucraramos.... y asi... cada quien tomando la parte de responsabilidad que le toca.
Yo soy responsable de esto que pasa en mi país (precisamente por ser MI país) no puedo esperar que alguien mas venga y me resuelva mi vida...
Coincido con Mundo, levanto mis palmas por el esfuerzo de Calderón (a quien critico con bases y en ocasiones he reconocido) por atrapar y/o abatir -un término amable para decir que fueron muertos- a chorrocientosmil narcotraficantes y delincuentes, pero ¿y luego?
Durante lo que va de su sexenio, poco hemos visto en cuanto a reformas jurídicas (promovidas por el Ejecutivo) orientadas a asegurar la impartición de justicia expedita; se ha endurecido el sistema de seguridad militarizando al país, pero con pocas o nulas acciones orientadas a prevenir el delito (lo que hace con militares es amedrentar a los delincuentes para que sus actos sean menos notorios).
¿Qué propongo? Ya lo he puesto aquí antes, y entre esas propuestas se encuentran precisamente las reformas a la forma en que se imparte la justicia en México, el fomento de la educación (el gobierno de FCH poco a promovido la inversión REAL en educación), mejoramiento del sistema de salud para atender adicciones, fomento de fuentes laborales de calidad (en este sexenio se ha perdido poder adquisitivo al tener la inflación por encima de los tabuladores del salario mínimo)... y más.
¡Bienvenida la objetividad! Soy muy criticón porque veo objetivamente (o al menos lo intento en cada palabra) lo que sucede en este país; si siguiera cegado por el oficialismo de un partido político -del color que sea-, sufriría ese fenómeno que muchos sufren, similar al fanatismo religioso.
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