miércoles, noviembre 11, 2009

La mala disciplina

Nada puede irritarme más en un evento que la impuntualidad: la "demora  programada" a la que múltiples eventos son sujetos ante un público frecuentemente demorado y al que poco le importa su falta.

Todo moroso antepondrá una excusa y quizá, por cortesía, una  disculpa que justifique -o al menos intente hacerlo- el retraso. No importa la esfera, y tal parece que en un servilismo y pleitesía 
dignos del siglo XVI, es a las funcionarios y anfitriones  a quienes 
incluso se fomenta este molesto hábito, al punto de que hoy, al menos en Mexico, es "normal" que las actividades empiecen tarde, o que se engañe a la concurrencia citándole hasta una hora antes de lo que en realidad se requiere, solo porque "la gente siempre llega", aunque como suele suceder con la disciplina en este país, termina por solaparse la irresponsabilidad y castigar a lo más respetuosos.

El recién aprobado paquete fiscal, que como ya se anuncia en los 
medios, fue aprobado "a tiempo", es una muestra más de la incapacidad de los mexicanos por entrar en cintura: estrangula a quienes ya soportan la pesada carga tributaria y deja libres a tantos millones que aún en su flagrancia, son beneficiarios de innumerables programas sociales y el usufructo de la infraestructura urbana.

¿Cuándo aplicaremos la verdadera justicia y equidad?

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domingo, noviembre 08, 2009

De recuerdo

Manta de campaña del candidato presidencial Felipe Calderón

Una imagen que alguien amablemente ha publicado en internet y que circula incesamentemente, a colación de la presenmtación –y progresiva aprobación- del paquete fiscal 2010.  Una joyita realmente, ójala algunas personas más tuvieran otras fotografías de aquellas lonas que hoy, son otra vez promesas incumplidas…

jueves, noviembre 05, 2009

La luz del amor

Me resulta particularmente patética la reciente muestra de afecto que Felipe Calderón ha hecho, con carácter de Presidente de la República, por motivo del aniversario de la muerte de quien fuera íntimo amigo y Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño; unade las 16 víctimas fatales del accidente aéreo del jet de SEGOB, la noche del 4 de noviembre de 2008.

En el sitio del impacto, sencilla ceremonia para no despertar voraces voces que aún presumen de un boicot y no un accidente, Felipe hizo guardia, sembró un árbol en la banca dedicada a su amigo -que cabe aclarar, las 16 bancas fueron colocadas con anterioridad, y aparentemente con recursos de las familias, y no del erario, como accidentalmente ha sido dado a entender por los medios- y encendió una "luz" (un reflector antiaéreo, de hecho) que proyectará un haz luminoso cada noche, a la misma hora para recordar a quienes perdieron la vida esa tarde... La versión "Región 4" de los memoriales americanos, solo que en este caso, sin una causa de verdadero peso mas que el del amor que el primer mandatario y su secretario se profesaban.

En épocas de crisis, cada centavo cuenta y vale ser analizado: el costo de esta obra, incluida la ceremonia debe estar alrededor de los 600mil pesos, mas el costo del consumo energético a plazo indefinido, a razón de 6,000 watts mientras la lámpara ilumine el cielo para el alma de Mouriño... ¡Ah, si! ...y de las otras quince víctimas del avionazo. Sin duda un gran gesto del presidente, que para ser ecuánime y congruente con sus palabras, tendría que erigir un sinfín de monumentos a través de todo el país para rendir homenaje a los miles de perdonas que han perdido la vida víctimas del crimen organizado, el narcotráfico, de crímenes políticos y los varios miles de actos delictivos que se cometena diario. ¿Qué no tiene más méritos esa gente, que aquel que murió por un simple "accidente", como se ha declarado persistentemente? Espero entonces que Calderón haya colocado esa luminaria a titulo personal, pagándola con un cheque de la cuenta a la que se deposita su salario, como habría hecho cualquier otra persona que lleva ofrenda a su amigo caído, de otro modo, hemos pagado un memorial a quien no lo merece.

lunes, noviembre 02, 2009

Mas acciones, menos quejas

La reciente demostración de twitteros contra el impuesto a telecomunicaciones nos demuestra que cuando las causas están fundamentadas, la sociedad puede solidarizarse.  Para tener un mejor país, hace falta más gente que proponga y no solo se queje; gente dispuesta a aportar ideas y trabajo en pro de un nuevo país.  Aquí, una muestra de lo que se difunde en el movimiento #masAccionesymenosQuejas



viernes, octubre 30, 2009

Cambiando la historia

Digno de enabezar "las mangas del chaleco" este viernes en el noticiero de Joaquín López-Dóriga, la fe de erratas cometida por el Banco de México resulta ligeramente menos grave que su comunicado alrespecto: en los billetes conmemorativos del centenario de laindependencia ($100), la máxima democrática que ha impulsado anuestro sistema político fue cambiada y se puede leer como "Sufragioelectivo (sic), no reelección".La explicación del incompetente funcionario se basó en "un error informático", aunque resulta absurdo pensar en ello basados en la fonética de la frase y la deficiente cultura de nuestros empleados de gobierno que, lejos de reconocer tan penosa omisión, han culpado a la informática. Según el comunicado oficial de Banxico (http://bit.ly/1dwWSR) los billetes no se ven afectados en su valor facial por este error, y pueden seguir siendo usados normalmente, aunque ya ha habido ecos respecto a que también por una mala organización del Banco de México, no son reconocidos por las máquinas de pago automatizado en estacionamientos, máquinas vendedoras en incluso, cajeros de pago de Telmex y CFE... Situación que también se presenta con la edición de $200 por el bicentenario de la Independencia y que al menos por el momento, los hace lucir engorrosos.

La celebación que con bombo y platillo fue anunciada por la casa generadora de nuestra moneda se ha venido abajo por causa de algo sumamente común en este país: el trabajo mediocre. La edición de billetes fue preparada hace a varios meses, habiendo sido sujeta a innumerables revisiones desde el bocetaje de propuestas y hasta la preparación de placas de impresión, sin que alguno de los responsables notara tan terrible error. Calculo que estos billetes debieron pasar ante el visto bueno de al menos cinco funcionarios, incluído el propio Presidente Calderón, por el mero gusto de 'hacerle la barba'.

Se ha dicho que los billetes seguirán circulando normalmente, aunque esto representa dos situaciones a considerar: Primera, que en un documento oficial, masivo y utilizado como moneda de uso corriente, se enunciará un lema compleamente distinto al que conocemos, y; segundo, que de recopilarse toda la serie errónea para su destrucción y re- emisión, implicará costos con cargo al presupuesto que buen deberían cobrarse a los (i)responsables que firmaron la autorización para producción.

Pero hay que sacarle la cara amable a esta situación: si usted, mi apreciado lector, tiene en su poder uno de estos ejemplares, haga una inversión y consérvelo en una mica libre de ácido; con un poco de suerte, podrá venderlo a un coleccionista dentro de veinte años, por algunos miles de dólares, como ocurrió con la célebre estampilla que conmemoraba la hazaña de surcar los aires. Después de todo, con tanto analfabetismo, serán pocos los mexicanos que lo noten.